viernes, 20 de agosto de 2021

El Sur no me quiere

 

Una calle de Génova (foto del autor)
Una calle de Génova (foto del autor)

 

 

El Sur se pasea ante tus ojos con la piel morena de sus iglesias y sus muros,

Te fascina con las nalgas perfectas de sus cúpulas,

Ayudado por la sonrisa alcahueta del sol.


Pero el Sur no te quiere, incluso aunque a veces te mire

(Quien sabe el secreto de las negras campanas allá lejos en la torre).


Una vez sujeto, el Sur te dará una celosía, o una reja o unas murallas cerradas.


La belleza del tigre es una trampa que la naturaleza ha creado y la usa sin explicarla.

                                                                                                                                                                         

 

 

 © Luis de la Rosa Rivera 

 

lunes, 7 de diciembre de 2020

A los que no dan el perfil

 

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A veces, aunque tú sigas siendo persona,

Los que han de tratar contigo quieren un perfil

Y tu valor lo rechaza el molde.


No está aceptado porque no encaja en el perfil.

Podría decirse que esta frase pertenece al ámbito de lo meramente profesional

Y no debería afectarte,

Pero hay dos términos en ella: el perfil y tú,

Todo tú como persona, que, defectuoso,

No puede franquear ese marco imponente de acero.


Para el estado eres un ciudadano,

Pero es un amor interesado:

Solo te mira a los ojos y te lanza ese requiebro

Por ser una fuente de cobro.


Lo mismo los entes privados cuando te llaman socio.

El estimado en las cartas lo es solo por lo que viene después:

Cliente, propietario, abonado...

Incluso estimado señor parece indicar

Que solo alcanzas valor por ser señor de algo,

No por ser solo persona.


No es de extrañar que la gente busque acumular cargos de esos

También en su vida personal:

Marido, madre, líder,

Hijo, esposa, seguidor.


Así que alguien que es soltero, que no manda sobre nadie,

Que no tiene dinero que gastar o con el que contribuir,

No solo no tiene todo eso

Sino tampoco las palabras.

¿Y quién quiere lo que dan esas palabras si es todo falso? Sí, pero

Muchas manos apoyándose en ellas

Les han dado calor.

Lo humano parece residir en ellas más que en otras.

Mucha gente ha saltado sobre ellas para sentir

Que han escalado en valor

Al usar de su poder.

Y nosotros también caemos, y hablamos

Del perfil de alguien.

Y declaramos, al llegar a la tienda donde compramos el móvil,

Satisfechos al tragar las calorías de esa afirmación:

Soy cliente.


Pero yo meto este mensaje en una botella:


Estimada mujer, estimado hombre,

Estimada persona:

No te hablo aquí como lector, aunque si no supieses leer no estarías aquí

Sabe que tu valor es máximo, desde antes de los hechos.

Después de hechos malos tienes una tarea por hacer para redimirte

Pero sigues teniendo valor.

Mereces amor, es injusto si no lo tienes.

Descansa tus oídos de todas esas palabras pornográficas

Que son como alambres por encima de los cuales te hacen saltar

Dejando tu individualidad atrás.

Mira hacia lo oscuro que vive en tus párpados cerrados: tu valor sigue intacto ahí

Y no hay voces de sirenas.

Y recuerda que no se te ve mejor de perfil.

 

© Luis de la Rosa Rivera

 

domingo, 20 de septiembre de 2020

A un poeta

Le pauvre poète - Parfums-D'Âmes-CorpsRimes
"Poète dans la mansarde" de Honoré Daumier

 


Poeta es el hombre que de poetas fía

Y poeta el que sus gustos apetece.

Poesía es el estipendio que se ofrece

En pago de su poeta compañía.


Poeta es el gusto y poeta el alegría

Que el rato poetil nos encarece

Y aun yo diré que es poeta a quien parece

Que sois poeta vos, señora mía.


Mas llámenme poeta enamorado

Si al cabo como poeta no os dejare

Y como poeta muera yo ignorado


Si de otros tales poetas me pagare.

Porque los vivos hucha son vacía

Y los poetas muertos, mercancía.

 

                                                                                 

© Luis de la Rosa Rivera

                                             



jueves, 11 de junio de 2020

De la luna a la Tierra

Fotograma de "De la tierra a la luna", de Georges Méliès (1902)
Fotograma de "Viaje a la luna", de Georges Méliès (1902)


De la tierra a la luna: a golpe de cañón
Méliès inauguró el siglo llamado a dispararse.
En el año erótico llegó allá Neil Armstrong
Y pensamos que todo iba a precipitarse.

"En 2002 la odisea será en el espacio.
Antes de esa fecha incluso alcanzaremos Marte.
¿Retroceder? ¡Jamás! Y ni siquiera ir despacio.
Revolución sexual, arte pop y por el arte."

Pero según este milenio se iba acercando
El avance poco a poco se ralentizaba.
La carrera espacial, cansada, se iba frenando;
El virus del SIDA la muerte nos recordaba.

Hoy he visto unas fotos de la gripe española:
El año de hace un siglo, burlón, nos esperaba
Con unas mascarillas en vez de la consola;
Y con eso, unas lecciones de humildad nos daba.
                                                                                                            © Luis de la Rosa Rivera



domingo, 3 de mayo de 2020

Teorías de la conspiración (aforismos)


Las teorías de la conspiración
Son el opio de la carne de cañón.

Fue con la noche de los cristales rotos
Como los nazis consiguieron sus votos.

¿La judeo-masónica conspiración
Ya no la recuerdan en esta nación?

Sus colegas le aclaran al nazi estulto
Que han creado "feminazi" como insulto.

Las vacunas pueden volver a uno autista
Y hasta hacerle que al mercado se resista.

El estado ahora quita la libertad
Al comercio de predicar su verdad.

Nos crispan los políticos elegidos
Y de Amazon nos relajan los pedidos.

En IFEMA se olvidó el confinamiento
"Ah, yo entendí que como soy fina, miento".

Dudamos si acusar por los fallecidos
O decir "mienten por vernos retenidos".

"Esto es un experimento" han proclamado,
"¿Sois dóciles al gobierno o al mercado?"

Cuando la niebla tapa nuestra mirada
Es mejor aceptar que no se ve nada

Que imaginar que vemos el firmamento
Porque un interesado nos cuenta un cuento.


                                                                                                                                                               © Luis de la Rosa Rivera
                                                                                                                             

sábado, 28 de marzo de 2020

Alegato del anarquista bon vivant

File:Daumier Passé, présent, avenir.jpg - Wikipedia
Caricatura de Honoré de Daumier


Hoy, que pierdo mi comodidad, me acuerdo de mi libertad.
Hoy, que me fallaron los planes y la centrifugadora
Amenaza con no salpicarme las gotas de plata periódicas
Que alegran mi descanso en el sillón,
Es cuando me vuelvo filósofo
Y proclamo:

¡Que no permitiré que me quiten la libertad de movimiento!
¡Una confabulación de poderes está conspirando contra todos nosotros!
¡Nadie me va a arrebatar mi derecho
A cerrar los ojos
Y, como individuo libre,
Ser radicalmente egoísta,
Eso que tantos filósofos y pensadores y economistas
De nuestra civilización occidental
Consagraron con sus escritos!

E invocando a todos ellos
Y acusando de todo esto al contubernio judeo-masónico-marxista-liberal-snowflake-fumigador-round earther-científico-humanitario,
(Repetidamente, para que no se oigan las otras voces de los que están muriendo)
Apelo a vuestro instinto
De animales que valoran su inercia consumista
La vida seguramente la van a perder otros
Para que os rebeléis contra este atropello que estamos experimentando en las últimas semanas
Y que tanto me perjudica.
¡Pero por Dios!, ¿qué es esto?
La gente se ha vuelto un rebaño obediente
A la racionalidad y a la compasión.
¡Desconfiad de aquellos a quienes habéis elegido
Y confiad en quien os daba gusto al cuerpo
Y orejeras
Y os decía exactamente lo que queríais oir!

(Esto que acabo de exponer lo digo allí donde puedo,
Preferentemente donde tengo poder o bien anónimamente.
Pero por primera vez en varios años
Veo que el pueblo abandona con tranquilidad el chiringuito que habíamos bautizado con su nombre
Y se va a su casa sin ni siquiera discutirnos.)

© Luis de la Rosa Rivera

domingo, 22 de diciembre de 2019

Cabriola

Lo mismo que una pirueta física
Me lanza del suelo duro
Del no sentirme
A las alturas ventiladas del estar vivo
Cuando ni los más trabajosos procedimientos lo conseguían,
Un pequeño empujón de fuera a las emociones
Y pierdo mi elaborada lógica;
Vuelvo a ser un alevín
En el río joven,
Solo empujado por la corriente saltarina
Y sin nada propio dentro.

Y qué felicidad y qué vergüenza.


                                                                                                                                   
© Luis de la Rosa Rivera