domingo, 26 de octubre de 2014

¡Cama fecunda!

"Sueño de una chica antes de un amanecer", de Karl Briullov

¡Cama fecunda! Sólo invirtiéndose se libera el hombre de su esclavitud.
Achatados por la verticalidad sólo podemos cumplir y encerrarnos,
Sentirnos limitados y descubrir nuestros límites.
Pero la puerta de los sueños provoca la magia de la inversión del reloj de arena: Somos gigantes
O fluimos como mar
Y nos alimentan las mareas.
La cesación del mirar nos regala la visión.
Agotados, nos sentamos y está más lejos la felicidad;
Nos tumbamos y ahí está.
Los poemas no crecen en terreno vertical
Porque sólo tumbados podemos mirar hacia arriba
O no mirar, que es liberar nuestra paleta de colores.
                                                                          (Poema de mi libro "Espada de sentido")