domingo, 9 de noviembre de 2014

Al calor de Atocha

Vista nocturna de la Calle de Alcalá de Madrid (España). Foto de Antonio García Rodríguez.

Al calor de Atocha creí que una brecha
Se abriría y escupiría fuego.
A la luz del cielo sobre el Manzanares
Se secaría la niebla y gritarían las pasiones.
En el bullicio coloreado sobre fondo gris
Las piedrecitas trajeadas se incrustarían en mi vida.
En la desnudez danzante tras el fino biombo
De la Gran Arteria se espantarían
Todos los límites.

Ciudad más preciosa que ninguna
La que la imaginación ofrece como futuro,
Ciudad comunicadora de energía térmica
(O templadora de plata, o regaladora de inviernos),
Ciudad como montaña elevada
Sobre el común de las vivencias,
Ciudad merienda para afrontar la tarde
Imaginada soleada que nunca finalmente
Encuentra hueco preciso para penetrarnos.