lunes, 16 de febrero de 2015

Trampa para ratón


La vida se puso a gozar
En su labio
Y crió un fruto jugoso
Con propiedades de ojo.

Jugó a deslizarse
Por sus mejillas
Y las untó de mantequilla
Para el beso.

Un suspiro salía y no salía
De su cintura a su boca
Y acariciaba sus flancos
Con estremecimientos
Fríos y ardientes
De primavera.

La vida, al cabo, rompió
En sus ojos,
Y fue intensa muerte de líquido verde,
Fue implacable la vida de cuchillo de plata.

Eterna la escopeta de pupila negra
Con grillete de labio
Y paredes encaladas de piel.
                                                             © Luis de la Rosa