domingo, 12 de julio de 2015

Hacia la ciudad de las flores


Hay una flor
Que salta, violeta, de bocas de metal,
Que brinca de recuerdo a tono de mensaje,
De luz tenue de bar a luz tenue de bar.

Por una flor,
En un mundo de coches aparcados o maniobrando,
O donde las voces se galvanizan para cubrir a las personas;
Por una flor se tira al suelo lo racional
Y se lanza uno a correr en la oscuridad.

Y luego condescenderán
En su mundo de piedras fijadas al suelo:
"¿No veía lo que arriesgaba
Por el simple señuelo de una flor?"


                                                                                        © Luis de la Rosa