viernes, 14 de agosto de 2015

La luz no se corta



La luz no se corta.

¡Ser el suelo bajo su farola
Pero la pared tras su espalda!
¡El guardaespaldas de su sonrisa
Pero la flor de calor de sus besos!
¡Ser el porteador de sus palabras
Y el documentalista de sus quehaceres,
El alfarero del calor de su espalda
Y el arquitecto de la morada de sus ojos!
¡Ser la palangana que recoja su cara
Desfallecida por la excitación
Pero la masa que incorpore las letras
Que su movimiento engendre!
¡Jugar a que es la vida que me completa!
Tender todos mis lienzos para que pose sus recuerdos,
Sus acentos, sus olores, sus risas.
Sentir que hasta sus partidas
Eran líneas de lápiz que remataban el hermoso cuadro.
Colgarme de sus mi vida
Como de lianas para sostener la mía.

Saber que esa luz no se ha podido cortar del otro lado.

Y saber, sin embargo, que en un cuarto en penumbra,
De lógica sin viento,
La cuenta está bien hecha, aunque no se tenga en pie, de pena.

                                                                         
                                                                                © Luis de la Rosa