miércoles, 13 de enero de 2016

La rutina


La rutina desmiente la vida.
Parece que tiene más derecho.
Es un ejército
De afiladas identidades,
De luces de interior,
De mañanas,
De tropas en vagones,
Que se apuesta ante ti
Para avasallarte
Cada día de guerra.
Quiere transformar en sueño tus búsquedas interiores,
Exige la inspección de todo tu cuerpo,
Sus manos médicas te colocan una máscara anatómica,
Dan armadura de ebriedad de mentira a tus palabras.
La rutina desmiente la vida
Y le da un sustitutivo
Que tiene su gracia.
Te da caldo de calor humano,
Un hueco en el inabarcable puzzle.
La rutina te hipnotiza con su intensa
Sensación de realidad.
Pero ¡atención!
La rutina es un mando intermedio,
Un gritón mediocre.
A las demandas de la vida
La rutina se aparta, subalterna,
Y te abandona como un falso amigo,
Y su ausencia es un vacío inesperado
En el momento del juicio.

                                                            © Luis de la Rosa