martes, 22 de abril de 2014

La comidilla

File:If You Talk Too Much This Man May Die mirror.jpg

Me encanta esa expresión.
Esas almas -quizás nuestras- enfermizas
Se hurtaron a ti o se juntaron
Coquetamente o procesionaron burlonas
Para comerse la comidilla:
Unas gachitas vomitivas, recalentadas
Y vueltas a enfriar
Pero con lo dulce de lo cursi
Lo estimulante de las guindillas
Y lo calórico de lo vulgar.
Lamidas de las esquinas,
En los huecos diurnos entre el final de algo digno
Y el comienzo de lo siguiente,
Remasticadas de boca a boca
Como la papilla de los pajaritos a sus crías,
Cocidas en otra parte de los hechos crudos
Y, al menos como tal, sanos.
¿No sabías que tú, sí, tú
Eras la comidilla?
Lo que presenciaste reptar sobre ti
Sonriente
En otras ocasiones
Ahora ha dejado eco en otros lugares
Y un eructo cuyo olor no se te ha dejado percibir.
Esas sonrisas fronterizas y miradas vigilantes
Custodian las fiambreras,
Sabes que tienen comidilla
Y que entre su textura semilíquida
Los grumos te recordarían los rasgos de tu cara.
Afortunadamente, asepsia total:
No la hueles desde tu posición,
Hasta que alguna de esas caras hieráticas
Súbitamente regüelda en tu nariz.

                                                          © Luis de la Rosa